Las Desvastaciones

Las Desvastaciones

Motivaciones de las devastaciones

La alarma que ocasionó el contrabando aumentó cuando fueron recogidas en la banda del norte 300 Biblias que parecían luteranas. Aunque la motivación principal de las devastaciones fue de carácter económico. Para reducir el contrabando se plantearon dos alternativas:

  1. El obispo Dávila y Padilla propuso que la corona intensificara el comercio colonial con la banda norte y le concediera comercio libre a las naciones extranjeras con esa zona.
  2. Por su parte, López de Castro veía la necesidad de trasladar todos los vecinos y ganados de la banda del norte a los alrededores de Santo Domingo para de esta manera quitarle el cuero que venían a buscar los contrabandistas.

Fue esta última opinión que encontró más acogida en el Consulado de Sevilla, que era el organismo que asociaba a los comerciantes; además, fue respaldada por el Consejo de Guerra creado en el año 1600 para atender los asuntos de carácter militar y ocuparse de la defensa de los territorios ultramarinos.

En 1603, este Consejo sugirió a Felipe III la despoblación de la banda norte, aprobada por el rey, se ordenó su ejecución 1604 al gobernador Antonio Osorio.

Reacción de los habitantes de la isla

Cuando se supo de la decisión real, se produjo una alarma que provocó reacciones en contra. El cabildo de Santo Domingo no estuvo de acuerdo señalando que era imposible trasladar el ganado manso y mucho menos el ganado cimarrón y que no había caballos suficientes ni caminos en condiciones para esta mudanza y que si se abandonaban los puertos quedaban expuestos al enemigo de España.

Luego de Santo Domingo reaccionaron los de la población de Yaguana quienes enviaron una comisión con una propuesta que fue rechazada por Osorio, quien hizo prisioneros a los comisionarios. Protestaron otras poblaciones como Bayajá, Montecristi y Puerto Plata, además reaccionaron los holandeses contrabandistas, quienes ofrecieron ayuda para que los vecinos de las poblaciones repelieran la medida.

Los habitantes de Valle de Guaba se levantaron en rebelión armada, al mando de Hernando de Montoro, cuando ya el gobernador había salido a cumplir la orden de despoblación en 1605.

La despoblación, además de ser un traslado de personas, ganados, esclavos y otros bienes, también contempló el perdón general a todos los colonos que por mucho tiempo se habían dedicado al contrabando.

La resistencia de la población en contra de la acción de Osorio convirtió la despoblación en una devastación.

Toda la zona fue desolada a fuerza de incendios de bohíos, iglesias, almacenes y del ahorcamiento de casi un centenar de los colonos que habían participado en la rebelión de Guaba. Las consecuencias de la despoblación y devastación fueron numerosas.

Nuevos poblados

Con los pueblos del norte se crearon núcleos poblacionales, cercanos a Santo Domingo. De Montecristi y Puerto Plata surgió la villa de Monte Planta; con Yaguana y Bayajá se formó el poblado de Bayaguana; además fueron trasladados los vecinos comprendidos entre Neyba y San Juan de la Maguana, por sugerencia de los regidores del cabildo quienes vieron con buenos ojos destruir los hatos de esa zona. Los hateros del sur frente a esa situación mataron su ganado para exportar rápidamente el cuero.

La mudanza de los vecinos de Neyba y San Juan de la Maguana y la matanza del ganado del sur, originaron una carencia inmediata del abastecimiento de carne y otros productos alimenticios. El resultado final fue el abandono de la zona devastada con su riqueza ganadera y algunos negros cimarrones que quedaron a merced de los primeros que llegaron y habitaron la región; pues es preciso recordar que se prohibió bajo severas penas volver a pisar las tierras de la banda norte.

La despoblación de la banda norte fue recomendada por López de Castro, autorizada por Felipe III y realizada por Antonio de Osorio. Esta acción dejó como consecuencia una aguda situación económica, política y social para el siglo XVII que se caracterizó por el abandono, la pobreza y la militarización en la zona.

Miseria y contrabando

En 1608 sustituyó Diego Gómez de Sandoval a Osorio. La Española estaba bajo los efectos de la ruina económica, la miseria, las enfermedades, la mortandad y una carencia de alimentos que había dado lugar al surgimiento de cuatreros o ladrones de ganado; ante tal situación el gobernador aplicó medidas tendentes a mejorar los recursos del hato que era el modo de sobrevivencia económica en la Española.

El hato era una extensión territorial dedicada a la crianza de ganado. Fue estructurado a consecuencia del auge de la caña de azúcar. Cuando Sandoval llegó a Santo Domingo, la quiebra de la economía hatera era inminente, a pesar de que el ganado no había desaparecido en su totalidad, debido a que en la zona devastada quedaba una gran cantidad de ganado cimarrón, pero en la zona sur el descenso del ganado era notable.

Por tal razón, Gómez de Sandoval para reforzar la riqueza hatera estableció las siguientes medidas:

  • Permitir que algunos propietarios acompañados de monteros o cazadores y soldados fueran a la banda del norte a recoger el ganado que había quedado disperso en esa zona.
  • Prohibió, bajo pena de ley, que se sacrificaran las vacas y los becerros cuando se efectuaban monterías.
  • Ordenó a los hateros que mantuvieran jaurías para enfrentar a los perros cimarrones que asediaban el ganado.

Frente al abandono y la pobreza hubo necesidad de recurrir al Situado, que eran asignaciones monetarias procedentes de México para poder pagarles a los funcionarios de la administración colonial debido a que los impuestos habían bajado casi a cero por la carencia de comercio.

La protección militar de la isla fue reducida sustancialmente pues, escaseaban los recursos para mantener los hombres encargados de enfrentar a los contrabandistas.

Fueron muchos los ataques que se produjeron en el territorio de la Española. Entre 1642 y 1644 los corsarios invadieron rápidamente la zona de Azua, saqueando propiedades, y haciendo prisioneros a algunos habitantes. Todo esto alarmó a las autoridades y provocó que el contingente militar fuera aumentando y que la monarquía organizara una fuerte armada denominada Barlovento que escoltaba las flotas e invadía aquellos territorios donde ya se habían ubicado los ingleses y franceses como colonos. Para 1654 la acción inglesa se hizo más agresiva, pues Oliver Cromwell planteó apoderarse de Santo Domingo como punto estratégico que permitiría a Inglaterra quitarle a España las demás posesiones coloniales de América.

Ocupación de la Tortuga

La Tortuga es una isla que está situada en el noroeste de la isla de Santo Domingo. Este territorio se convirtió en refugio de los piratas, por lo que en el siglo XVII la armada de Barlovento desalojó en varias ocasiones a los franceses e ingleses que la mantenían ocupada.

Una de las expediciones más importantes fue la realizada en 1635. Los habitantes de la Tortuga fueron apresados, algunos murieron en la contienda, otros se internaron en la Banda del Norte donde quedaron fuera del alcance de las tropas.

Después del combate las tropas españolas abandonaron la Tortuga y nuevamente fue habitada por los extranjeros. En 1638, el almirante Carlos Ibarra recibió la orden de dirigir la flota de galeones hacia la pequeña isla y exterminar a todo enemigo encontrado allí.

Luego del desalojo y la fuga de algunos habitantes hacia la costa norte de la Española, los atacantes metropolitanos se retiraron y se repitió la historia de nuevos grupos de extranjeros que volvieron a dominar la zona y operar libremente.

La ubicación geográfica tanto de la Banda Norte como de la isla Tortuga estableció la diferencia de dos sociedades libres, una era la de los hombres que operaban en la tierra grande de la Española, y que por su dedicación a la búsqueda de reses para sacarlas y vender la carne y el cuero fueron denominados bucaneros.

Un segundo grupo fue el que se formó en la Tortuga, integrado por los hombres que vivían del mar pirateando y distribuyéndose todo lo que conseguían, éstos fueron denominados filibusteros.

Cada grupo representaba intereses metropolitanos, lo que dió origen a múltiples conflictos, ya que estos grupos buscaban afectar el monopolio de Sevilla a través del corso, la piratería o el contrabando; además originaban la competencia entre las propias naciones que eran enemigas de España.

La Tortuga se convirtió en la capital de la piratería bajo el dominio francés y mediante la representación de Levasseur, por su organización, edificación, así como por la multiplicación de filibusteros y bucaneros, además de otros grupos llamados habitantes los cuales se dedicaban al cultivo del tabaco. El fortalecimiento de la Tortuga fue tan notorio que sus pobladores lograron rechazar una expedición enviada desde Santo Domingo en 1643.

El primero en imponer su jefatura en la Tortuga fue un inglés llamado Roger Flood, quien fue sustituido por un francés llamado Levasseur y bajo su jefatura la isla se fortaleció, éste fue sustituido por Fontenay quien tuvo que sufrir en 1643 la derrota frente a las fuerzas españolas dirigidas por Montemayor de Cuenca, capitán general de Santo Domingo, el cual logró desalojar a los pobladores de la Tortuga dejando una guarnición compuesta por 150 soldados para que no se repitiera la repoblación extranjera. Esta permaneció en la isla hasta 1655, porque la invasión inglesa de Penn y Venable, motivó a que las autoridades de Santo Domingo dispusieran que se desmantelara y abandonara la Tortuga y los soldados vinieran a reforzar la defensa por temor a otra invasión inglesa.

El abandono de la Tortuga por las tropas españolas permitió que un aventurero francés, llamado, jeremie Deschamps, quien obtuvo permiso del rey de Francia para gobernarla sometiendo a todos los pobladores encontrados en los alrededores de la zona.

En 1665, la compañía francesa de las Indias Occidentales obligó a Durausset a venderle sus derechos y asumió el gobierno de la Tortuga Bertrán D'Obregón. Este buscó concentrar en la Tortuga a unos 800 hombres que habitaban en la zona de la banda del norte como bucaneros y cultivadores del tabaco, con el objeto de formar un ejército y atacar a Santo Domingo, como paso fundamental para apoderarse de toda la Española en nombre de Francia.

Para 1671 inició la pacificación de la banda del norte con ayuda de una escuadra francesa, para esta fecha, la población se había multiplicado y los núcleos principales se dedicaban al cultivo del tabaco.

D'Obregón dejó en el gobierno a su sobrino De Povancey quien siguió con los mismos lineamientos políticos de pacificación y fortificación, fomentó el cultivo del tabaco y mantuvo la pretensión de dominar toda la Española. Para 1681 De Povancey dominaba las tierras occidentales en nombre de la monarquía francesa, para entonces, la población había aumentado a más de 6,000 entre franceses libres, trabajadores comprometidos y esclavos negros; conviene recordar que en este momento el cultivo del tabaco era económicamente significativo.

Debido a que se había establecido la paz entre Francia y España, esta población fue definiendo la colonia de Saint Domingue que compartía con el Santo Domingo Español el territorio de la isla.


Entrada Creada Por El Autor:
- - ►☺ Derick Reyes ☺◄ - -

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente